sábado, 22 de octubre de 2011

Mimetic Desire, Violence and Sacrifice in the "Celestina" de Madeline Sutherland

Sutherland, Madeline. “Mimetic Desire, Violence and Sacrifice in the Celestina”. Hispania 86.2 (2003): 181-190.

http://www.jstor.org/stable/20062828?seq=6&Search=yes&searchText=mimetic&list=hide&searchUri=%2Faction%2FdoBasicSearch%3FQuery%3Dmimetic%2Bdesire%26gw%3Djtx%26acc%3Don%26prq%3Dmimetical%2Bdesire%26Search%3DSearch%26hp%3D25%26wc%3Don&prevSearch=&resultsServiceName=null

En este artículo, Madeline Sutherland usa la teoría de René Girard sobre “triangular desire, violence, and sacrifice” para hacer un análisis de esa teoría en la Celestina. La teoría de Girard consiste en la idea de que “mimetic desire destroys difference between individuals and when differences dissolve, conflic is inevitable” (188). Sutherland explica que según el modelo de Girard, la violencia es inevitable cuando se pierden las líneas de diferencia entre los personajes y la única solución que queda para restaurar el orden perdido es el sacrificio (181). Pero, ¿a qué se refiere Girard cuando habla de “mimetic desire? Sutherland hace muy buen trabajo explicando sutilmente la teoría de Girard y cómo la va a incorporar en su estudio; sin embargo, encuentro que no explica claramente la definición que Girard le da a éste término. Por lo que ella explica en el artículo, el lector puede deducir que “mimetic desire”, también conocido como “triangular desire” es lo que puede causar la destrucción de la línea de diferencias entre los personajes y para lograr esto, se necesita un personaje que sirva como mediador. En la obra de Fernando Rojas es Celestina quien toma ese papel. Se explica que “mimetic desire can and does lead to violence when it erases the distinctions between subject and mediator. When the subject becomes the double of the mediator and both desire the same object, violence may erupt” (182). Incorporando la teoría de Girard en la Celestina, Sutherland concluye que el papel de Celestina como mediadora del deseo, destruye las líneas diferenciales de los personajes al destruir las estructuras de las clases sociales. Al hacer esto, la autora explica que los personajes quedan en el mismo plano y Celestina queda como la madre de los demás (183). Porque las diferencias se eliminan, el conflicto es inevitable entre los personajes. La muerte de Celestina representa el comienzo del ciclo de la violencia en la obra, el cual termina con el suicidio de Melibea. Este suicidio sería lo que Girard clasificaría como el sacrificio necesario para restablecer el orden perdido.

Sutherland provee una serie de ejemplos de la Celestina que nos ayuda a entender fácilmente su argumento. Por ejemplo, nos habla del Acto 2, donde Calisto usa ‘hermanos míos’ para referirse a sus sirvientes lo que representa el colapso de las distinciones de clase y familia entre los personajes. De repente, Calisto se convierte en un hermano de sus sirvientes y todos los que tienen contacto con Celestina, empiezan a llamarla “madre” (183). De esta manera, Calisto se pone al mismo plano de Pármeno y Sempronio.

También explica la autora cómo Celestina usa la retórica para manipular a los personajes y de esta manera usarlos a su conveniencia. En el caso de Pármeno, quien dudaba de ella al principio, vemos como su percepción de Celestina cambia repentinamente. Sutherland explica que esto se debe a la promesa que le hace Celestina de riquezas y del amor de Areúsa. Celestina sabe el previo deseo de Pármeno de enriquecerse de una manera honesta y de su amor por Areúsa y toma ventaja de esto para poder manipularlo. Dice Sutherland: “In other words, she has chosen for him the objects of desire” (183). De esta manera Celestina logra varias cosas con el personaje de Pármeno; le ha inducido el deseo material de la riqueza y el deseo de lujuria con su promesa de conseguirle a Areúsa. Al hablarle de su pasado y de compararse a su madre, Celestina se gana la confianza de Pármeno y también reemplaza a su madre. Luego, utiliza esa confianza para compararlo con Sempronio, animarlo a que sea como él y que lo trate como un hermano. Pármeno es convencido y en el acto 7 empieza a tratar a Sempronio como su hermano (184). Lo interesante que propone Sutherland es que Celestina, al inducir el deseo de la riqueza y lo material en Sempronio y en Pármeno, los convierte a ellos en dobles de ella. Por esta razón, el en el acto 12, ambos desean que Celestina comparta el oro que le ha regalado Calisto a ella y cuando ella no lo hace, ellos van y le reclaman. La autora explica: “Their desire now rests on the same object, the gold chain, and conflict is inevitable” (186). La codicia y la ambición de los tres personajes, causa sus muertes, empezando por la de Celestina que representará el inicio del ciclo de la violencia en la obra.

Todo el artículo está lleno de ejemplos de la Celestina que muestran como cada personaje es colocado en el mismo plano de otro(s) personajes que originalmente estaban diferenciados por algún tipo de características social, moral, familiar, etc. Esas líneas divisoras se borran a lo largo de la novela gracias a la manipulación de Celestina y de su papel como mediadora o podríamos decir, promotora del deseo. Su manipulación termina en un caos cuando vemos a varios personajes deseando lo mismo. Casi todos los personajes involucrados en el juego de Celestina pagan con su muerte, incluyendo a Melibea que al decidir suicidarse, su sacrificio termina el ciclo de violencia. Según la teoría de Girard, el sacrificio restaura el orden perdido; sin embargo, me pereció muy importante la decisión de Sutherland de aclarar que en el caso de la Celestina, no sabemos con certeza si ese orden en realidad se repone (187). Lo que hace a este artículo tan enriquecido aparte de probar claramente su argumento, es que al final, la autora toma la teoría de Girard nuevamente para aplicarla al contexto histórico de la época en que se encontraba Fernando Rojas al escribir la Celestina. En este contexto histórico también hay una pérdida de diferencias, especialmente religiosa. Dice Sutherland: “For large portions of Spanish Society, and particularly for a man like Fernando de Rojas who came from a converso family, the end of the fifteenth century was a difficult, sad, and often terrifying period as loss of difference, or, perhaps we should more accurately say the willful and often violent destruction of religious difference, became official policy” (188). Se muestra que la teoría sobre la pérdida de la diferencias no solo trabaja muy bien con el texto de la Celestina, sino que también sirve como metáfora del contexto histórico de la obra.

2 comentarios:

  1. En el último párrafo he usado la palabra "novela" para la Celestina. Me corrijo y digo "obra"

    ResponderEliminar
  2. Entonces, según estas últimas ideas, el comienzo del siglo XVI se plantea como una destrucción de la diferencia religiosa, al crear los conversos, y según esto, eso solo puede llevar a generar una violencia porque ahora todos querrán ser reconocidos como cristianos reconocidos y respetados, ese bien que todos codician. Esto me hace pensar, un siglo más tarde, en El retablo de las maravillas cervantino, donde ese cristianismo de pura raza sale al escenario de manera muy violenta.

    ResponderEliminar